El director general de CECA califica el actual modelo de supervisión como «extraordinariamente intrusivo», y reclama una mayor eficiencia.

Antonio Romero, director general de CECA, durante su intervención en el curso de verano organizado por la APIE en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander.
La supervisión bancaria es sin duda imprescindible, pero la actual es «extraordinariamente intrusiva» y necesita pasar a un proceso de simplificación. Así lo ha afirmado Antonio Romero, director general de CECA, en el curso de verano Cuarenta años de la firma de adhesión de España a la UE organizado por la APIE con el patrocinio de BBVA en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander.
«Este modelo de supervisión tiene que racionalizarse y mejorarse para facilitar la eficiencia y la competitividad», ha declarado Romero, que ha añadido que, si bien son conscientes de que el sector financiero «es complejo y desarrolla una labor fundamental para la economía, y por tanto debe ser regulado», consideran que esa regulación debe ser «eficiente y eficaz», algo que no es en estos momentos. El director general de CECA se ha congratulado de que las autoridades europeas se hayan hecho eco de sus demandas y «finalmente hayan tenido conciencia de la envergadura de este problema».
«La proliferación de desarrollos normativos en la industria financiera, acompañados de una intensificación de la actividad supervisora, ha dado lugar a un modelo de cumplimiento cada vez más complejo y costoso para las entidades de crédito”, ha declarado el director general de CECA, añadiendo que en los últimos cinco años, la actividad regulatoria ha alcanzado un promedio de 1,3 normas por día hábil dirigidas al ámbito financiero. Por ello, ha añadido, la simplificación regulatoria ha de ir acompañada de una revisión de los procesos de producción legislativa porque actualmente favorecen la complejidad. “De lo contrario, en pocos años tendremos que volver a realizar este ejercicio de simplificación, independientemente del éxito del actual proceso”.
Antonio Romero también ha dado su opinión sobre el estado de salud del sistema financiero español que, a su juicio, «presenta un momento de fortaleza», con un crecimiento de los créditos a un coste más bajo que la media europea.