El vicepresidente de ANFAC constató la buena salud del sector automovilístico en España, y exigió la supresión del impuesto de matriculación y la reforma del de circulación

“En lugar de quedarnos llorando, decidimos tomar medidas”. De esta contundente forma explicó Mario Armero la estrategia del sector automovilístico español para salir de la crisis en el año 2012. Aunque traía consigo buenas noticias, no todo fueron sonrisas en la intervención del vicepresidente de ANFAC en el Curso de Verano organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Santander; armero exigió al Gobierno medidas como eliminar el impuesto de circulación -“un anacronismo de los tiempos en que tener coche era considerado un artículo de lujo”– y una profunda reforma del de circulación.

Después de que la crisis llevara al sector de vehículos a pasar de una producción de tres millones de unidades en 2001 a 1.700.000 en 2012, y de retroceder al puesto catorce en los países con industria automovilística, los fabricantes lucharon por conseguir la vía más segura de recuperación: la adjudicación de nuevos modelos, o “conseguir que un nuevo automóvil se encargue a la planta de Zaragoza en lugar de a la de Alemania”, según explicó Armero. A pesar de no ser una lucha “nada fácil”, España han obtenido la adjudicación de trece nuevos modelos; “todas las plantas de fabricación de España han recibido nuevos modelos y nuevas inversiones”, precisó Armero, añadiendo que se han anunciado inversiones superiores a los 2.000 millones de euros, “y Volkswagen acaba de anunciar una inversión de 4.200 millones”.

Mario Armero, presidente de ANFAC, durante su intervención en el Curso de Verano organizado por la APIE en la UIMP.

Mario Armero, presidente de ANFAC, durante su intervención en el Curso de Verano organizado por la APIE en la UIMP.

Como resultado, enumeró Armero, el sector ha crecido un 10 por ciento en producción frente al 1 por ciento de 2012, y las cifras son aún mayores en lo que se refiere al primer trimestre del año: un 12,5%, y un 22,9% en el sector de turismos. “Hace unos años habíamos caído al puesto catorce del mundo en producción de automóviles, y este trimestre hemos pasado al octavo puesto. Hemos superado a Canadá y estamos superando a Brasil, y nuestro gran objetivo de futuro es alcanzar los niveles de México”, declaró.

Comunicación con los sindicatos

Unos resultados que, según el vicepresidente de ANFAC, han sido posibles gracias a diversos factores, entre los que no quiso olvidar el sacrificio realizado por los trabajadores y sus representantes. “Tenemos una excelente comunicación con los sindicatos, que han hecho un sacrificio importante en aceptar condiciones, bolsas de flexibilidad, o EREs temporales en lugar de definitivo. Por eso la pérdida de empleos en el sector fue del 8 por ciento frente al 20 por ciento de la industria en general, y por eso ahora podemos crecer de nuevo”.

A pesar de la creciente importancia de las exportaciones, Mario Armero opinó también que la industria automovilística necesita de un mercado interior fuerte. Y, aunque señaló que las medidas del gobierno como los sucesivos planes PIVE habían facilitado 22 meses de crecimiento continuo, había peligros a superar: el envejecimiento del parque, ya que “el 50 por ciento de los coches que circulan por España tiene más de diez años”, y una revisión de los impuestos que afectan al consumidor: el vicepresidente de ANFAC solicitó la supresión del impuesto de matriculación, que calificó como “un anacronismo que procede de los tiempos en que tener un automóvil era un articulo de lujo. Es un doble IVA, no existe en ningún otro país europeo. Lo que ocurre es que financia a las autonomías”. En lo referente al de circulación, abogó por una profunda reforma, ya que “ahora se paga sólo por tener un coche, aunque no se use”, y propuso un sistema de pago de acuerdo a la utilización de cada vehículo, donde los más beneficiados sean los modelos con menores emisiones.

Mario Armero, vicepresidente de ANFAC, durante su intervención en el Curso de Verano organizado por la APIE en la UIMP.

El futuro no es sólo tecnológico

El futuro presenta para el sector desafíos importantes en diversos campos. En el tecnológico, habrá innovaciones como el coche autónomo, que no necesita conductor, o el eléctrico, que ya está en marcha, pero que Mario Armero opina que se lanzó sobre unas previsiones demasiado altas; aunque las ventas van aumentando, consideró que sería un éxito alcanzar un porcentaje del 3% para el año 2040. Más urgentes son otras novedades: “Un joven de hoy lo primero que pregunta cuando se compra un coche es si está conectado”.

Más allá de los cambios tecnológicos, Armero percibe en los consumidores más jóvenes una progresiva falta de interés por el automóvil a la que habrá que prestar atención; y luego ha señalado otras novedades como las webs y aplicaciones para el uso compartido del coche, que cree que beneficiará a la industria, ya que el ahorro y el uso frecuente impulsarán a los usuarios a comprar más coches nuevos y renovar el parque.

Sus expectativas inmediatas, a pesar de estos posibles escollos, son de crecimiento, beneficiado por la gran calidad y competitividad del sector español, que le gusta ejemplificar con lo que él mismo ha reconocido como “una boutade”, dicha, de todos modos, completamente en serio: “el kilo de coche es más barato que el kilo de ternera”.

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