En la presentación de la edición 2017 de El Barómetro de los Círculos, sus responsables piden un consenso entre los partidos para abordar reformas urgentes, con la digitalización en primer término

Para asegurar la buena marcha de la economía, hacen falta reformas urgentes que vayan más allá del ámbito económico. Y hace falta también un consenso político que permita emprender esas reformas. Esas fueron algunas de las conclusiones principales que se expusieron durante la presentación de la edición 2017 de El Barómetro de los Círculos, impulsado por el Círculo de Empresarios, el Círculo de Economía y el Círculo de Empresarios Vascos, en un acto organizado con la colaboración de la Asociación de Periodistas de Información Económica y que contó con la presencia de Javier Vega de Seoane, presidente del Círculo de Empresarios, Miguel Canalejo, presidente del comité que desarrolla el Barómetro, Jorge Sendagorta, presidente del Círculo de Empresarios Vascos, y Yolanda Gómez Rojo, de la Junta Directiva de APIE.

Como en las ediciones anteriores, el barómetro lleva a cabo un análisis de los puntos clave de la economía española, estableciendo en cada uno sus fortalezas y puntos débiles y comparando la situación con la del país líder en ese terreno, para extraer las prácticas que podrían aplicarse aquí con vistas a mejorar la situación en cada campo. Pero la visión de conjunto, según explicó Javier Vega de Seoane en la presentación, es que los cambios son cada vez más apremiantes, especialmente en campos relativamente recientes como la transformación digital: “Los políticos tienen el deber de preparar a España para un escenario completamente nuevo, pero están enzarzados en sus batallas internas y no les queda tiempo para dedicarse a su ocupación principal”.

Competitividad: aprobado raspado

Aunque la situación económica ha mejorado, añadió el presidente del Círculo, España continúa en una situación “de gran fragilidad”, cuyos principales problemas, según enumeró, se centran en “un desempleo absolutamente indecente, el doble de lo que tienen los países de nuestro entorno; una deuda insoportable, no sólo pública sino privada, y un estado del bienestar que cuesta cada vez más dinero porque la población envejece. Para resolverlo necesitamos crecer, y para ello hay que mejorar nuestra posición en competitividad”.

De izquierda a derecha, Miguel Canalejo, Javier Vega de Seoane, Yolanda Gomez Rojo y Jorge Sendagorta durante la presentación de la edición 2017 del Barómetro de los Círculos.

La competitividad fue uno de los temas más comentados en la presentación del Barómetro a cargo de Miguel Canalejo, quien, aunque reconoció que ésta había progresado moderadamente desde el año 2014, la calificó de “aprobado raspado”. Destacó como puntos fuertes el aumento de las exportaciones, con una subida de un 51,3% con respecto a 2007 y casi 150.000 empresas, pero señaló también algunos problemas que parecerían endémicos: “Hemos recuperado el PIB de 2008, pero con dos millones de parados más. No hay país que pueda tener éxito a largo plazo con un 18% de paro”, declaró, señalando que tanto sus dimensiones como su PIB per capita deberían situar a España entre los 20 primeros países del mundo. “Sólo entonces podremos dar respuesta a los problemas que áun nos quedan”.

Una digitalización urgente

El Barómetro señala algunas fortalezas que constituyen una buena base para ese crecimiento, como los índices de salud, seguridad, infraestructuras o medio ambiente, que, unidas al dinamismo del mercado, propiciaron un aumento del 31% de la inversión directa en España en 2016, con 30.000 millones de euros. Pero la letra pequeña esconde puntos mejorables: las infraestructuras adolecen de falta de planificación a largo plazo, ya que no se invierte en ellas de forma fija sino coyuntural, con arreglo a la marcha de la economía, y la educación “no está produciendo personas cualificadas con la formación que demanda el mercado. El 50% de los jóvenes no tiene más de la educación primaria o secundaria, un 20% formación profesional y un 30% formación universitaria”, declaró Canalejo, que indicó que este bajo índice de formación profesional, en comparación con el de países como Alemania, deja a España poco preparada para afrontar el desafío de la transformacion digital. Un desafío del que dependerán las bases del futuro mercado laboral y que debe contar con “un plan nacional que tenga su reflejo en el I+D y en la innovación; que no se haga una ley en España en la que no se contemple qué puede significar en términos de digitalización del país”.

También se contemplan otros aspectos que aparecen con frecuencia en los análisis sobre competitividad, como el tamaño medio de la empresa española, con un elevadísimo porcentaje de microempresas, y las trabas burocráticas para su fundacion y crecimiento: “Aquí para crear una empresa hacen falta doce días y 1.200 euros; en Nueva Zelanda bastan un día y cien euros”, declaró Miguel Canalejo. El tamaño medio de la empresa española estaría relacionado con la cuestión salarial, según explicó Javier Vega de Seoane en el turno de preguntas, ya que “Los salarios bajos suelen estar relacionados con las pymes, e incluso con las microempresas. No se da en todos los sectores, pero una empresa pequeña no puede ser competitiva y tiene que pagar salarios malos. Es necesario que aumente el tamaño de las empresas para que puedan subir los salarios”.

La reforma de la fiscalidad es otro de los puntos señalados por los autores del Barometro. “No somos competitivos, y encima, recaudamos poco; en torno al 38% del PIB, cuando en Europa se recauda de media un 44%”, declaró Vega de Seoane. La solución, añadió, no estaría en subir los tipos, sino en aumentar las bases para recaudar más. Lo contrario, declaró, sería como “un restaurante que pierde dinero y quiere recuperarlo subiendo los precios: los clientes se van a otra parte”.

Hacer clic en este enlace para descargar el Barometro de los Círculos.

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