El debate sobre digitalización celebrado en la tercera jornada del Curso de Economía para Periodistas vaticina una web con su capacidad aumentada por mil… y un reto sin igual para los proveedores de servicios

Han pasado ya a la historia los tiempos en que se empleaba hasta la saciedad aquella frase de que “el futuro ya está aquí”. El futuro, si por él entendemos a la sociedad digital, hace más dos décadas que está aquí. De lo que se trata ahora es saber cuál será el futuro del futuro, o dicho de otro modo, qué novedades traerá esa sociedad digital en los próximos años. Y ése fue el objetivo del debate celebrado en la cuarta jornada del XXX Curso de Economía para Periodistas organizado por la APIE con el patrocinio del Banco Popular: bajo el título Los telecos ante el reto digital, contó con las intervenciones de Jesús Villacorta, Director de Estrategia de Orange España, David Sola, Director de Estrategia de Vodafone España, y Pablo Freire, Director de Estrategia e Innovación de MasMovil, junto con Andrés Dulanto Scott, de la Junta Directiva de APIE, que actuó como moderador.

El 5G llegará en 2020

Abrió el fuego Jesús Villacorta, vaticinando tres disrupciones que marcarían el paso en los próximos años: la conectividad ambiente, el web de las cosas -que, insistió, no debe confundirse con el publicitado Internet de ls cosas, y la inteligencia artificial. La primera, “que será una realidad muy pronto, gracias al 5G, que multiplicará la velocidad de las redes en un factor de mil” ofrecerá un acceso continuo y consistente en cualquier momento y lugar; la segunda llenará los objetos cotidianos de microprocesadores con un mínimo de inteligencia o de memoria, que les permitirá actuar entre ellos: “por ejemplo, la cafetera podrá conectarse a tu smartwatch para conocer tu nivel de estrés y adaptar a él la concentración del café que te sirve”; y la tercera empezará a sustituir al ser humano en tareas muy especializadas en las que la máquina disponga de información suficiente, como puede ser el control de los chats.

Jesus Villacorta, director de estrategia de Orange.

Villacorta destacó especialmente la importancia de la red 5G, que debería estar implantada a mediados de 2020. La inversión de este despliegue en todo el mundo, explicó, podría alcanzar los 200.000 millones de euros “pero su influencia en la producitividad de las empresas podría alcanzar los tres trillones”. Una impresionante tarta de negocios de la que España podría beneficiarse, ya que es líder europeo en convergencia o implantación de fibra óptica, campos donde además se ha adaptado a una velocidad récord. “Todo ello nos da una posición de ventaja para afrontar esa segunda etapa de la digitalización”, explicó, siempre y cuando se resuelvan dos obstáculos pendientes: aumentar la inversión relativa en I+D, que en España es del 1,2% del PIB frente al 2% de Francia o el 3% de Alemania, “y disponer un entorno que favorezca la inversión, que actualmente choca con la alta y creciente presión fiscal que tenemos”.

David Sola, director de estrategia de Vodafone España.

Usuarios más conectados, y más exigentes

David Sola, por su parte, coincidió en la necesidad de la implantación de la red 5G, ya que, según declaró, nos encaminamos hacia la gigabyte society, “una sociedad cuyas necesidades de conectividad se miden en gigabytes”, que traerá un aumento de la ciberización y una explosión de los servicios en la nube. “Tendremos información en tiempo real desde cualquier punto”, declaró, pero precisando que las compañías de telecomunicación deberán acometer una transformación interna para adaptarse a este nuevo mundo: “Si no somos capaces de tener herramientas y canales con las que llevar estos servicios a la sociedad, difícilmente van a ser operables”. Sola citó a la banca o el turismo como campos donde la digitalización ha cambiado los hábitos de los clientes y marcado las pautas de lo que esperan en todo tipo de compañías, con “una relación con las empresas plenamente digital y en tiempo real”.

Para adaptarse a estas exigencias, añadió Sola, las empresas de telecomunicaciones tendrán que vencer la inercia de muchos años, basada en tiendas físicas y call centers, y pasarla a un modelo íntegramente digital. Los cambios incluyen también la incorporación de nuevos perfiles profesionales, como expertos en redes sociales, en usabilidad y en diseño, y la propia forma de trabajar: “por ejemplo, que la gente de tecnología vaya por un lado y la de negocio por otro, cada vez tiene menos sentido”.

Pablo Freire, director de estrategia e innovación de MasMovil.

Nuevas oportunidades de negocio

Pablo Freire coincidió en que en la industria de las telecomunicaciones hay “una cierta preocupación” por los efectos que la digitalización puede tener, y recordó campos de negocio hoy extintos por los avances, como fueron los SMS, la voz IP o las videollamadas. “Pero también vemos enormes oportunidades. Si bien se nos puedne escapar algunas en el campo del B2C (Business to Consumer), creemos que habrá mucho negocio B2B (Business to Business) al que podremos tener acceso”. Freire no descartó que la industria de telecomunicaciones pueda incluso abrirse paso en negocios adyacentes, como ya hizo Pepephone con su oferta energética o el servicio de banca móvil de Orange.

Preguntados por los posibles costes para el usuario de esa conectividad del futuro, los representantes de las telco recurrieron a la estadística para suavizar temores, recordando, según señaló Jesús Villacorta, que “el precio por giga ha bajado en dos años entre un 30% y un 40%, dependiendo de la tarifa”, mientras que David Sola comentó que “los ratios muestran que con el paso de los años tenemos mucha más conectividad con un precio similar”. 

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