Rafael Domenech y Ángel de la Fuente debatieron sobre las lecciones de la crisis y apostaron por nuevas reformas laborales y mayor racionalidad en el gasto público

El miércoles por la tarde fue el turno de los think tank en el Curso de Verano organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. Los invitados fueron Rafael Domenech, Economista Jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, y Angel de la Fuente, Director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA). Tanto en sus respectivas intervenciones como en el posterior turno de preguntas, coincidieron en señalar una serie de problemas endémicos de la economía española que la crisis no ha servido para solucionar.

Angel de la Fuente, director de FEDEA, durante su intervención en el Curso de Verano organizado por APIE en la UIMP.

Angel de la Fuente, director de FEDEA, durante su intervención en el Curso de Verano organizado por APIE en la UIMP.

“El mercado de trabajo, se mire por donde se mire, no funciona”, declaró tajantemente Angel de la Fuente, que ha señalado también su condición de “único”, y no para bien, dentro del entorno europeo. Las tasas excepcionales de paro en España se unen a dos problemas que aparecen cercanos en el horizonte, como son el lento despertar de la productividad y la dependencia de las pensiones, que no hará sino crecer en los próximos años. Sobre este tema, Rafael Domenech definió las carencias del mercado laboral de España con el término flexirigidez, que explicó como “completamente flexible en la contratación laboral y muy rígido en la indefinida”.

Ambos economistas se mostraron de acuerdo en la necesidad de incentivar la contratación indefinida; De la Fuente propuso la búsqueda del equilibrio mediante la relajación de las condiciones del contrato fijo y el endurecimiento de los temporales, con el objetivo de conseguir un mercado de trabajo “más libre y más igualitario”. Domenech, por su parte, apuntó la conveniencia de aumentar el margen de las empresas para fijar incrementos salariales más allá de lo establecido en los convenios sectoriales, ya que dentro de un mismo sector conviven empresas de muy distintos tamaños y productividades, por lo que “no tiene sentido que los salarios sean los mismos para todos”.

Oportunidades perdidas

Domenech lamentó que durante los años de expansión económica no se hubieran puesto en marcha una serie de medidas que habrían dotado de mayor resiliencia al sistema económico español: un ejemplo fue la reducción de la tasa de paro, “de carácter cíclico y no estructural, porque no se llevaron a cabo las medidas necesarias”. Señaló también la ausencia de capital humano y de esfuerzo en I+D comparado con otros países de nuestro entorno, carencias que no son casuales, “sino el resultado de institucionales e incentivos inadecuados”, y demandó un esfuerzo para el aumento del tamaño de las empresas, ya que las compañías grandes “muestran más capital humano, productividad e innovación, menos temporalidad, sobreviven mejor” y, lo más importante, “tienen una mayor probabilidad de exportar”, idea en la que se mostró de acuerdo Angel de la Fuente: “en caso de tormenta, mejor en barco grande”.

Rafael Domenech, Economista Jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, durante su intervención en el Curso de Verano organizado por la APIE en la UIMP, junto al otro ponente, Angel de la Fuente, director de FEDEA.

Rafael Domenech, Economista Jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, durante su intervención en el Curso de Verano organizado por la APIE en la UIMP, junto al otro ponente, Angel de la Fuente, director de FEDEA.

Sobre el equilibrio de las finanzas públicas y el futuro de las pensiones, Angel de la Fuente advirtió el ritmo a que se está gastando el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, y señaló la necesidad de poner en marcha cuanto antes la reforma de las pensiones. Domenech, aunque coincidió con su compañero de debate, fue un poco más allá, y propuso la adopción de medidas complementarias a dicha reforma para asegurar su eficacia.

Gastar, pero con prudencia

En cuanto a las medidas propuestas por los nuevos gobiernos autonómicos y locales, el economista del BBVA no cree que supongan ningún problema, siempre y cuando se den ciertas condiciones: acuerdos sólidos que garanticen equipos de gobierno estables, decisiones que reduzca la certidumbre de empresas y ciudadanos, y la realización de memorias económicas previas a cada medida, para estar seguros de que se cuenta con los recursos suficientes. De la Fuente, por su parte, denunció la falta de rigor en la aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, señalando que la pretendida austeridad de los últimos años ha sido en realidad “una burbuja de gasto que sólo se ha corregido en parte”, y pidió prudencia para no terminar gastando más de la cuenta y en cosas que no supongan beneficios sociales: “Gastar a lo loco al principio no nos sacó de la crisis y además agravó la situación posterior”.

Era inevitable la pregunta sobre Grecia, y a ella respondió Rafael Domenech que lo más probable es un acuerdo “in extremis” del país con sus acreedores. Una eventual salida del euro, añadió, tendría efectos negativos para ambas partes: para Grecia, porque “tendría que aplicar las mismas reformas, y eso es mejor hacerlo dentro del euro”, y para la Unión Europea porque “abriría la puerta a la reversibilidad del euro”. En cualquier caso, lo consideró una posibilidad muy remota.

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Presentación de Angel de la Fuente

Presentación de Rafael Domenech

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